Silvia Albert. Rompiendo estereotipos.

Por Isabel Llanos

Sección: Inspiratrices

Sábado, 17 de julio. 2021

“Cuando te tapan mucho la voz, hasta tú misma dejas de escucharla y acabas dudando si tiene sentido lo que quieres decir, si sirve para algo, si debes decirlo…”


Photo: Ana Zaragoza

Me encuentra un momento para dedicarme entre sus múltiples actividades. Este huracán imparable de mujer estira las horas del día con una grandeza de resultados impresionante. Siempre es hermoso ver crecer y desarrollarse a las compañeras de profesión, pero la valentía con la que Silvia se ha permitido dar pasos adelante, no sólo ha engrandecido su carrera sino que con su compromiso, implicación y denuncia, está abriendo la posibilidad para otras muchas personas que tienen que afrontar en su día a día la confrontación y las discriminaciones que se suceden “todavía”, porque es inaudito que se mantengan, por cualquier razón: raza, color de piel, identidad de género, cánones estéticos, discapacidades, países de origen, creencias, opiniones…

El destino hizo que viniese al mundo en San Sebastián (1976), donde habían inmigrado sus padres después de conocerse en Guinea y vivir primero en Mallorca, pero creció en Alicante. La historia de su familia podría dar para una novela de lucha y superación: su padre, nigeriano igbo, con su esfuerzo y constancia, sale de las calles en las que se cría y subsiste como vendedor, se forma, llega a jugador de futbol profesional y, al trasladarse a España, mientras trabaja de camarero, estudia fotografía y monta un conocido establecimiento hostelero y saca adelante a la familia de cuatro hijos junto a su madre: ecuatoguineana bubi que estudia auxiliar de enfermería primero y enfermería después.  La misma superación que afrontó Silvia cuando decidió seguir su pasión artística y matricularse en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, donde tuvo que soportar todo tipo de vejaciones por discriminación racista y la asignación constante de roles con los que se identifica estereotipadamente a una mujer negra en este país: prostituta, inmigrante, mujer de la limpieza, delincuente…  Con treinta años se traslada a Barcelona, donde conecta con la Gestalt y comienza un viaje interior hacia la serenidad, paz y aceptación, que la llevara a su eclosión personal y profesional.

Fuente: https://www.wiriko.org/africa-diaspora/silvia-albert/

Inevitablemente, con este espíritu inquieto y tantas vivencias a sus espaldas, la obra de Silvia Albert viene enmarcada por una profunda vinculación con la defensa de la diversidad en todos sus aspectos, y entronca con una misión que supera sus pasos iniciales en las primeras obras con una “misión pedagógica” sobre la negritud que ahora evoluciona y empieza a cambiar en su discurso, sin dejar nunca de lado, por supuesto, sus motores de convicción, denuncia y compromiso. Trabaja como actriz en diversas producciones, llega a ser regidora del Teatre Lliure, pero encuentra su camino a través de la investigación y desarrollo en los temas que precisa contar, que precisa denunciar, que precisa visibilizar y emprende el camino que la ha catapultado hasta hacerse un hueco propio con todos los derechos en la escena española.

Escena de la obra teatral “Blackface y otras vergüenzas”. Foto: Heidi Ramírez

Esta etapa queda manifiesta en su larga trayectoria de creaciones propias, destacando su trilogía No es país para negras, Blackface y otras vergüenzas y Pareu de parar-me. Igualmente lo desarrolla en su monólogo Hablemos en serix, La moreneta y #nosomosunhashtag.

En paralelismo con su compromiso personal, ha fundado las asociaciones Hibiscus Asociacion de Afroespañolas y AfrodescendientesTinta Negra, es  socia de t.i.c.t.a.c (Taller de intervenciones críticas transfeministas antirracistas combativas) y, recientemente, la cooperativa Periferia Cimarronas.

Silvia Albert Sopale en la obra teatral ‘Blackface’. Foto:
Heidi Ramírez
  • Si tuvieses que hacerlo ¿qué le diría hoy Silvia Albert, que además es madre, a la niña Silvia Albert?
  • Hummm… es bonita esa pregunta. Es que creo que le diría tantas cosas. Le diría que grite, que se enfade, que llore, que pelee, que se queje, que escupa, que insulte, que diga no, que diga todo lo que piensa y que no se calle. Qué no se calle.
  • Es muy bonita también tu respuesta. Porque no sólo es no callarnos, sino que nos tapan la boca.
  • Hay mucho silencio en la infancia siempre. Y es que pasa algo, que cuando te tapan mucho la voz, hasta tú misma dejas de escucharla y acabas dudando si tiene sentido lo que quieres decir, si sirve para algo, si debes decirlo… Entonces, continuamente nos cuestionamos si somos adecuadas, si somos aptas, si debemos hablar o no. No es tan sencillo como que alguien diga: “Venga, ahora. Sal y habla”. Eso, cuando has estado tanto tiempo en silencio, requiere de un proceso muy largo de reconciliación primero con una misma y luego con todo el mundo para sentir que todo el mundo no nos va a seguir agrediendo, o si lo hace, empoderarse ante esa agresión. Entiendo que cuando empieces a hablar habrá mucha gente a la que no le guste. Eso son nuestras heridas de infancia. Aprendemos cuando somos pequeñas a decir cosas que a nuestros padres les gusten, que a la sociedad le guste, porque queremos ser queridas y no sabemos lidiar bien con la posibilidad de desamor de nuestros padres. Entonces, cuando llegamos a la edad adulta, todo el tiempo se sigue poniendo todo eso en juego: a ver, si digo esto me van a dejar de querer, les voy a dejar de gustar, me van a dejar de seguir, no van a venir a verme. Entonces es cuando condicionamos nuestro discurso en función del público, porque buscamos que ese público nos quiera, esa sociedad, ese entorno esa familia.  Y al final, yo tengo 44 años y sigo callando. Hay cosas que no voy a poder decir. No he aprendido a decirlas. Por eso es cierto que el escenario me proporciona ese espacio, me da ese lugar donde poder contar las cosas que, de otra manera, no sabría como contar.
  • Te das más permiso, entiendo, en el escenario que en tu vida.
  • Sí, sí. Mucho más. Porque lo dicen los personajes (risas) no soy yo.
  • Desde que iniciaste tu camino artístico hasta ahora ¿cuáles son los cambios que has visto y cuáles los inmovilismos?
  • ¿A qué te refieres? ¿En mí o en el entorno?
  • Precisamente relacionándolo con la siguiente pregunta. Sobre tus proyectos profesionales (y personales, porque creo que para una artista son la misma cosa). Así que este inmovilismo quizás lo es todavía más en tu caso, creo, que en otras personas que han tenido más facilidades, y que han ido saliendo del escenario cada vez más hasta configurarse en plataformas de acción. Por ejemplo, recientemente en Barcelona, estás en el germen de ese tremendo nuevo proyecto que es Cimarronas.
  • Bueno, eso es como lo del vaso medio lleno y medio vacío. Hoy lo veo medio vacío. Estoy en una perspectiva bastante pesimista porque claro, podemos decir que hay personas afrodescendientes en los escenarios, pero…
  • Sí, sí. Te leí estos días. Precisamente comentabas lo del Festival Grec. Que en una de las obras, Carrer Robadors, resulta que el protagonista es blanco.
  • Sí, que dicen que es un festival que está enfocado en África y de los 87 espectáculos me parece que solamente en 22 o así, son en los que aparecen personas afrodescendientes. Tienen mucho más espacio, eso sí, en la música. Ahora, si salimos de Barcelona, y vamos a Madrid, por ejemplo, sí que hay varios espectáculos con actores afrodescendientes pero, como norma. Sí que no son todas producciones de Madrid, algunas son de fuera, que se estrenan allí. Tengo varias compañeras que me envían información de varios proyectos en los que están trabajando y allí sí que veo cambios, pero ¿es suficiente o no es suficiente? Yo creo que no lo es. Tiene que haber más apoyo por parte de las instituciones.
  • Pues si vas a un León, que es de donde yo soy, entonces…
  • Claro, claro. Y ahí es donde entran las distribuidoras, los ayuntamientos, las salas privadas. Las salas privadas tendrán su criterio, pero los ayuntamientos, ¿cómo es posible que no contraten espectáculos? Ellos siempre dirán que no conocen, que hay pocos, que no existen. Entonces se traduce en que haberlos hay, y hay pocos y hay mucha más oferta de los otros. Y además, como son gente negra, pues no sé si lo van a hacer bien, porque nunca he visto gente negra actuando.
  • Es como lo que dices de las limitaciones de los casting.
  • Exactamente. Cómo nos limita la mirada de los otros sobre nuestras capacidades y lo que podemos hacer. Cuando nos convocan justamente para seguir cosificándonos y seguir reduciéndonos. Y hay un cambio, pero el cambio es tan lento. Sí, por ejemplo, hablamos de Carrer Robadors, lo comentábamos el otro día con compañeras, el director está pensando y está convencido que está haciendo un cambio, pero no se está enterando de la película.
  • ¿El director es negro?
  • No, el director es Julio Manrique. Yo no sé si es consciente, es inconsciente, es la masculinidad tóxica esa del patriarcado que los tiene cegados…
  • Igual no. Yo misma cometí el error de querer hacer un homenaje a mi Rey Mago favorito de pequeña vistiéndome con la cara pintada en un reparto de juguetes. Mujer y blanca. ¡Vamos! Y me dijiste tú que eso no estaba bien, y me ayudó a pensar, porque no era consciente.
  • Es que es cierto. Hay una responsabilidad. Instituciones, autores… como Tricicle este año. No es lo mismo cuando son personas o instituciones que tienen una responsabilidad. Tú y yo lo hablamos y es activismo de redes. Pero lo otro, lo que se hace en un espacio público es legitimar ante cientos de personas este comportamiento y que se puede seguir haciendo. La responsabilidad este año en un Festival, por ejemplo, y la importancia que tiene. Que se puede pedir asesoramiento desde un lugar artístico y saber a quién está capacitado para saber asesorar.
  • ¿Tú crees que lo hacen por convencimiento o “porque queda bonito”?
  • Ahí es donde entramos en el arte, el querer ser artista, estar comprometido, poner una mirada más allá… porque si no los temas se acaban y que vaya rollazo. Entonces “vamos a darle un toquecito”, que queda muy bien, pero que, a la vez, también es real no solo es postureo. El problema es la fórmula. No se puede hacer desde un lugar desde donde uno piensa que ya lo sabe todo. Es como si todas las mujeres pudiesen dar clases de feminismo. No es real, no todas están formadas. Entonces ¿por qué cualquier persona negra puede asesorar sobre negritud?
  • ¿Crees entonces que con acciones como la creación de la cooperativa Periferia Cimarrona se contribuye?
  • A nosotras cuando estemos en esa asociación nos van a pasar otras cosas, y tremendas probablemente, y ya sabemos que nos vamos a equivocar y ya partimos de un lugar crítico y de pedir disculpa, porque seguro que nos vamos a equivocar; todas estamos aprendiendo, pero hay cosas que ya sabemos, como que hay que pedir asesoramiento cuando uno va a crear un espectáculo en el que no va a hablar de él, sino como vamos a hablar de cuestiones concretas, veremos cómo han sido compuestas y creadas, para evitar caer en esos errores. Soñamos que sea un lugar de creación, experimentación y errar. Y queremos que sea un lugar que ahora no hay en la escena de creación catalana, y llenar un hueco que ahora no hay.
  • He leído en algunas entrevistas que cuando empezaste con tus obras sentías que estabas haciendo pedagogía y que ahora es otro lugar desde el que afrontar tu compromiso, ¿cómo lo describirías?
  • Es cierto. Yo ahora estoy en otro lugar. No busco ya que sea una denuncia, sino ir más hacia el interior buscándome y preguntándome cómo estoy yo, que quiero yo. Tiene más que ver con que yo soy el centro de mis historias, mi comunidad, mi hija… y desde ahí, generar. Ya no tanto denunciando ni reclamando a nadie, que eso siempre va a estar porque es necesario, pero ahora va a ser desde este otro lugar mucho más íntimo, abrir un poquito más ahí. Ahora yo ya sé que me puedo proteger, que esa es una de las cosas por las que la gente probablemente no se abre.
  • Yo te conocí en el Atelier de María Stoyanova. La mujer que vi entonces, la artista, también ha crecido mucho, hay una fuerza y poder que yo sentía en germen entonces ¿tu también lo sientes así? ¿Cómo ha sido tu proceso?
  • Es verdad, es real, porque han pasado seis, siete años desde entonces y yo me he autoempoderado desde entonces. Pasa por mis hermanas negras; compartir vivencias y, desde ahí, darnos cuenta de que es una cuestión sistémica, que no es una cuestión personal y, también desde ahí, encontrar esos mecanismos para poder defenderme. Ahora sé que hay muchas cosas que no me dan miedo, aunque eso no quita que salga a la calle y que alguien me agreda y que eso me deje tocada y hundida; pero sé que a las pocas horas puedo reconstruirme y recomponerme, porque no es una cuestión personal contra mí, sino que es contra la negritud, contra las mujeres, y eso tiene un nombre concreto. Y a mí me libera, porque es esa persona la que tiene el problema. Siento que he sido muy validada y eso es muy importante para mí como persona. Colectivos antirracistas, que me han validado constantemente.
  • ¿Qué es lo que quieres hacer? ¿En qué estás ahora?
  • Ahora me apetece mucho escribir. Tengo muchas ideas para una serie de vídeos que me gustaría poder desarrollar para jugar interpretativamente, por supuesto, relacionado con la negritud y también tengo un espectáculo en mente desde teatro documental; desde ahí me apetece tratar muchos temas. Con el audiovisual estoy más peleada, aunque he participado en proyectos desarrollados por mujeres que me han dado papeles fuera de los estereotipos: monja, psicóloga, ginecóloga y guerrillera, por ejemplo, y me han encantado. Y este año con Dones Visuals he ganado el premio para poder hacer mi proyecto de cortometraje.

SI QUERÉIS CONOCER MÁS DE NUESTRA PROTAGONISTA DE HOY:

Silvia Albert Sopale, Hibiscus, Tinta Negra, Tic Tac – Barcelona / ENCUENTRO ANTIRRACISTA 2019/

Entrevista ALCELOBERT – Sílvia Albert – betevé

Proyecto “DEFIENDE AFROCULTURA” – Radio Nº1 / Silvia Albert

Silvia Albert sobre l’impacte dels rumors, esterotips i prejudicis racistes a l’àmbit del teatre

Entrevista a Silvia Albert Sopale, de ‘No es país para negras’

Així et menges un rumor #AturemRumors: Mikel Iturriaga, Ramia Chaoui, Sílvia Albert i Quan Zhou

https://www.elsaltodiario.com/en-el-margen/silvia-albert-sopale-contar-ciertas-cosas-escenario-afrodescendiente

http://mundonegro.es/silvia-albert-sopale-actriz-las-afrodescendientes-sufrimos-una-doble-discriminacion/

https://www.negrxs.com/blogn/2020/3/19/para-m-de-eso-se-trata-de-poner-a-la-mujer-negra-en-el-centro-con-todas-sus-dimensiones-y-teniendo-en-cuenta-todas-su-necesidades-diferencias-y-opresiones

https://afrofeminas.com/2019/09/01/blackface-y-otras-verguenzas/

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/conoce-historia-esclavismo-colonias/20200621180902176349.html



Isabel Llanos es una polifacética artista leonesa de amplia formación y ejercicio en muy diversos campos profesionales. En su faceta periodística ha participado y participa en muy diferentes medios, ligados a temas tan variados como su propia formación y ejercicio profesional le permiten, a lo largo y ancho de toda la geografía españolas, siendo parte activa en la creación del Decálogo sobre tratamiento informativo de las noticias sobre violencia de género impulsado por la Regidoria de la Dona y el Col.legi de Periodistes de Catalunya. Ha publicado numerosos textos docentes y formativos en diversas materias, mientras desempeña su labor como docente para diversas universidades e imparte conferencias y talleres especializados para empresas e instituciones. En la faceta más creativa, con una amplia formación en diversos estilos y géneros, sus textos aparecen editados en diferentes publicaciones colectivas, preparando en estos momentos su primer poemario en solitario que saldrá a lo largo de este año.

Tiene también una amplia experiencia en el mundo del teatro, donde tras una continua e intensa formación con diversos/as protagonistas del mismo a nivel nacional e internacional, ha escrito diferentes obras que ha llevado a escena, además de su trabajo como actriz tanto en teatro como en cine. También forma parte de los colectivos artísticos Prostíbulo Poético (desde 2015), con quienes ha actuado en España y Reino Unido, Teatre del Límit (ganando el Festival Croquis 2017), #amíNOmecallas (denuncia artística), Erráticas, girando por todo el país con el espectáculo Fuga en mí menor (poesía escénica) en 2017 y Labios de papel (poesía en femenino). Ha participado en numerosos recitales poéticos. En 2018 funda la sede en León de la red internacional Hors Lits.

(Para más información, acudir a sus redes sociales )

Twitter @Isabel_Llanos

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