Una mujer caleidoscópica

Por Raquel Villanueva

Sección: Desde lugares que también existen

Miércoles, 5 de enero. 2022

Un día abrí los ojos: he venido.
Por ello quiero saludar sin insistencia
a tantas cosas más que amables:
los amigos de color celeste,
los días de color variable,
la libertad del color de mis ojos. (1)
Eva Cayetana Somolinos Olmo

Neda se asienta en un valle y vive acunada por el discurrir constante del río Belelle. Capital del trigo gallego, y famosa por su Festa do Pan, se asoma al azul de un mar Atlántico que abandona su fiereza, para mostrarse dócil y prácticamente domesticado, en la estrecha y casi parte final de la ría de Ferrol. En este  municipio de Ferrolterra vive Eva Cayetana Somolinos Olmo. Tiene una sonrisa musical y los ojos llenos de luz, la luz de la ilusión, la ilusión de saberse en el camino cierto, ese camino que nos lleva por las veredas de la pasión y del goce en aquello que hacemos. Un camino sembrado de pentagramas donde las notas musicales reflejan los colores del cielo de su infinita imaginación. Esta admiradora incondicional de Ennio Morricone, vive rodeada de color y de música, y ha hecho realidad aquello que el gran Picasso proclamara: apagar el gris de la vida y encender los colores que llevamos dentro. Él, lo hizo con sus pinceles, a través de sus cuadros, ella lo hace con su música. Eva se mueve en un mundo de sensaciones, donde los colores y la música se entrelazan y forman un todo indisoluble que ella termina descifrando y vertiendo en un pentagrama. Al igual que Alexander Scriabin o Rimsky Korsakov, ha nacido con un don, el don de la sinestesia[2] cromática, que le hace ver y sentir música donde otros solo contemplamos tonalidades. El azul se transforma en flauta, en violonchelo, en contrabajo, el verde en violín, el rojo en trompetas, en tubas, el negro es silencio y así todo un concierto de vida, la vida donde Eva se mueve, la vida que Eva descubre con su mirada y que suena incesantemente en su cabeza.

… ha hecho de sus dones una apuesta con la que se zambulle de lleno en el siempre arbolado mar de las novedades empresariales.
Con el premio Joven empresario/a de Ferrolterra

Joven, pero sobradamente formada, se ha graduado en el Conservatorio Profesional de Música de San Viaño en las especialidades instrumentales de Piano y Viola, compositora y estudiante del Grado de Historia del Arte, experimentada amazona, ejerció en su momento de profesora de equitación, amante de los idiomas, porque al fin y al cabo ¿qué es un idioma sino una música que nos permite comunicarnos? Sí, estudiada y estudiosa, recientemente se ha alzado con el premio a la iniciativa emprendedora convocado por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Ferroltera. Su sueño/proyecto AcercArte, se ha ganado la admiración y el reconocimiento del jurado. Ella, que nunca se sintió normal, que siempre intuyó que algo diferente habitaba en su interior, ha hecho de sus dones una apuesta con la que se zambulle de lleno en el siempre arbolado mar de las novedades empresariales. De esta forma, emplea sus mañanas en su sueño/proyecto, y sus tardes, en seguir formándose y disfrutando de ampliar conocimientos.

Cada obra de arte es un viaje de música y colores, una experiencia única donde los lienzos se transforman, gracias a las melodías, en mundos de múltiples dimensiones.

«Todo empezó en la sorpresa, en un encuentro casual…», cantaba Silvio Rodríguez; en este caso todo comenzó con una obra maestra ajena a la música, con un regalo que su madre recibió. Una reproducción de Las Meninas de Velázquez, fue el punto de inflexión en esta apasionante historia. Donde otros vemos los tonos plateados de los vestidos, o las diversas notas de color rojo distribuidas por el lienzo, Eva sintió toda la música que había dentro del lienzo. Tal como una banda sonora que viniera a presentarnos la vida creada a partir de las pinceladas, compuso la música de cómo eran las Meninas. En este momento comenzó la creación de AcercArte, una forma de acercar las obras pictóricas más destacadas a la mayoría de nosotros, aquellos que no tenemos oportunidad de desplazarnos a los grandes museos. AcercArte nos proporciona una experiencia visual y sonora, donde podremos contemplar un cuadro no solo con nuestro sentido de la vista, sino también, con nuestro sentido del oído. Cada obra de arte es un viaje de música y colores, una experiencia única donde los lienzos se transforman, gracias a las melodías, en mundos de múltiples dimensiones. Un mar de notas y tonalidades en constante movimiento, porque la exposición no ha nacido para ser un agua estancada, ha nacido para viajar y aproximarse allí donde sea solicitada. De momento ya ha comenzado a moverse, habiendo estado presente en la sala de exposiciones del Puerto de Ferrol, en colegios e institutos, unos primeros pasos para lo que ha de ser un largo y fructífero camino. Camino, que explora todas las vertientes, hasta la de la realidad virtual, tratando de llegar hasta aquellos que carecen de movilidad y también explorando en el mundo de las terapias, a través de la suscitación de emociones o inhibidores del dolor. 

Eva Cayetana junto a Las Meninas de Velázquez

El sueño de Eva es visual y sonoro, pero no es un sueño fácil. Me confiesa sorprendida, lo poco interesados en la cultura que suelen estar los estamentos públicos. Las muchas respuestas que aún espera a las múltiples propuestas que ha enviado. Creo que es cuestión de tiempo. Estoy más que segura que esas misivas enviadas son como palomas que han volado llevando un mensaje de luz y que, más pronto que tarde, regresarán a ella portando buenas nuevas.

«¿Música? Melancólico alimento para los que vivimos de amor»[3]. Espero que Eva no deje nunca de vivir de amor, ni de llenar de ese amor todo aquello que toca. Mujer caleidoscópica, caminando decidida por el camino de baldosas amarillas, sabiendo que la magia no está fuera, que la magia la lleva dentro, estoy más que segura que su sueño/proyecto terminará por llevarla allá donde sueña.

https://www.acercarte.es/


[1] He venido para ver. Luis Cernuda

[2] Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.

[3] Cita de Julio Cortázar


Raquel Villanueva Lorca (Ponferrada, 1970). Sus inicios en la lectura se remontan a sus días de infancia, creando a través de los libros un mundo paralelo repleto de palabras y metáforas.

Comenzó sus pasos en la escritura de manera tímida, plasmando en papel reflexiones, relatos cortos, e intentos de historias algo más completas y extensas.

Divide su tiempo en tres facetas: lo leído, lo escrito y lo vivido, trío de experiencias que terminan por conformar el todo que intenta ser.

Socia fundadora del Club Petronio, que intenta —junto con el Ayuntamiento, el Consejo Comarcal del Bierzo y otros organismos públicos y privados—, fomentar la lectura y activar la vida cultural de la ciudad de Ponferrada.

Tiene cuatro libros publicados: La decisión de Elsa (2007), finalista del VI Premio Hontanar de narrativa breve. La Cruz del Sur (2015), novela ganadora del I premio de Novela Corta de Editorial Fanes. Relatos de una adoratriz (2018), antología de relatos eróticos. Relatos de mar y vida (2021), obra finalista de la IV Edición del Premio Caperucita Feroz en la modalidad de conjunto de cuentos.

Varios premios y menciones especiales en diversos concursos de relatos. Colaboradora en reconocidas antologías, como en el libro de autores bercianos que se que se editó con motivo de la entrega del Premio de la Crítica Literaria 2018, que tuvo lugar en Villafranca del Bierzo a primeros del mes de abril del año 2019, o en el muy reciente libro homenaje a la poeta berciana Manuela López. Una vida, una obra.

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