Entrevista a Rocío Sevares García (pianista)

Por Marta Muñiz Rueda

Sección: Mujeres en la Música

Lunes, 23 de mayo. 2022

“Hay momentos en los que estás interpretando una obra y te olvidas de tu cuerpo, es como si tu cuerpo se convirtiera en sonido”.

Biografía e introducción

Rocío Sevares

Rocío Sevares (Gijón, 1978) músico y pianista asturiana con una gran sensibilidad y atracción hacia el arte desde niña. Le gusta observar y reflexionar más que hablar, vivir lentamente, proponerse retos y salir de la rutina. Entre sus placeres está descubrir la relación entre la música y la vida, la lectura, ver el mar y la conversación a dos. Desde 2010 vive en Cataluña y es Lecturer in Music en Institute of the Arts Barcelona y Liverpool John Moores University.

En 2001 viajó a Budapest para ampliar sus estudios musicales tras haber superado la Licenciatura Superior de Piano y acudió al Liszt Ferenc Academy durante 3 años con los profesores Andras Kemenes y Rita Wagner, trabajando un postgrado en interpretación pianística.
En 2019 se convirtió en postgraduada, en enseñanza en Artes Escénicas en el Rose Bruford College de Londres. Ha realizado conciertos como solista y de Música de Cámara en Madrid, Cataluña, Baleares, Extremadura, Castilla la Mancha, Asturias, Budapest, Francia y se ha especializado en el acompañamiento para la danza desde 2012 bajo la dirección de Luís M. Carmona del Institute del Teatre (Barcelona). Actualmente trabaja, como dijimos, en Institute of the Arts  en Barcelona, universidad de artes escénicas validada por Liverpool John Moores University. Es una universidad internacional con alumnos de todo el mundo. Allí ejerce la docencia de Teoría de la Música para las Artes, es directora musical y pianista de repertorio en el departamento de Teatro Musical. 

1-¿Qué recuerdos guardas de tus primeros años de aprendizaje musical en Asturias?

Lo recuerdo como algo muy lejano en el tiempo, con 5 años, mi primer diente se me cayó en un taxi que me llevaba desde el colegio a la escuela de música en Gijón. Vienen a mi mente muchas tardes de clases durante la semana, las mañanas de los sábados, intensos veranos preparando el repertorio del curso siguiente y estudiando bastantes horas diarias, también que  tocaba muchas muchísimas escalas…en realidad me gustaban. Ya con 12 años, recuerdo estar en las clases con compañeros que eran 5 o 6 años mayores que yo y que me ayudaban a tomar apuntes de las asignaturas más teóricas como Historia de la Música, Estética… Era para mí bastante complicado entender todas estas asignaturas porque a esa edad no tenía el conocimiento histórico y cultural necesario para contextualizarlo. También recuerdo la sensación de tener facilidad para algunas cosas como leer la música, cantar cualquier cosa escrita o escribir algo que oía sin esfuerzo.

2-¿En qué actividad te sientes más cómoda, la docencia, la dirección o la interpretación?

Actualmente me siento cómoda por igual en las tres líneas de trabajo, eso sí creo que ha sido gracias a las experiencias que he podido tener durante mi trayectoria. Aunque a nivel profesional cada una de las especialidades tiene sus procedimientos en el momento de trabajar, mirando más en el fondo, todas se complementan. En la interpretación, una parte de la preparación en mi método es la dirección de la obra (imagino que yo tengo una batuta y me dirijo a mí misma mientras toco). También en la docencia en ocasiones dirigimos música para un grupo de alumnos, interpretamos o analizamos una música para ellos. Es interesante para cualquier músico trabajar desde diferentes perspectivas y a diferentes niveles. Pienso que la experiencia es mucho más rica a nivel musical y también a nivel humano, porque no podemos olvidar que a la postre la música como arte trata también del conocimiento del ser humano, de su capacidad de expresar la emoción a través de ella.

3-¿A qué edad sentiste que el piano sería tu camino?

Tuve 2 momentos, uno más temprano que fue como un sueño y otro cuando realmente me encaminé. El primero fue a los 10, 11 años que tocaba el Nocturno de Chopin Op. posth en C-sharp Minor y todos estaban entusiasmados con mi interpretación. A ello se unió que tuve una buena experiencia cuando lo toqué en un teatro al que nos llevaban con la escuela de música; el público estaba en silencio absoluto, no se movía ni una mosca y pensé: “Qué bonito es esto”, después me aplaudieron tanto que aquella noche no dormí y pensé que aquello era emocionante. El segundo momento fue a los 16 años cuando, después de 2 años sin poder avanzar académicamente por tener que desplazarme a Oviedo, pude acceder al Conservatorio Superior. En la prueba de acceso me sentí muy feliz tocando, no recuerdo todo pero sí queda en mi memoria una Partita de Bach y una Imagen de Debussy así como el aula donde hice la prueba que era la de la catedrática Purita de la Riva. Según las posibilidades y nuestro modo de tocar los catedráticos nos seleccionaban y trabajé con Luís Vázquez del Fresno a partir de aquel momento que es cuando decidí dedicarme a la música.

4-¿Qué autores prefieres a la hora de interpretar?

Tengo preferencia por los románticos, diría que Brahms y Schumann son los que más encajan con mi técnica y mis emociones en la interpretación.

5-¿Escuchas todo tipo de música o algunos géneros los detestas?

Me gusta escuchar todo tipo de música, desde mi adolescencia estaba obsesionada con comprar CD para descubrir nueva música, eran los años 90. No compraba sólo lo que me gustaba sino lo que desconocía también. Hoy en día es mucho más sencillo acceder con plataformas como iTunes o Spotify, pero es difícil por otra parte hacer una selección o ser consciente de qué has escuchado, qué álbum e incluso a veces qué interprete. Además de la música clásica, me gusta especialmente el Jazz para ciertos momentos, sobretodo cuando puedo escuchar música relajadamente por las tardes. Durante la mañana prefiero la música comercial, el Pop o los ritmos latinos.

Creo que la música es producto de las experiencias del ser humano, es un medio de expresión y cada música y estilo cumple una función. No detesto ningún estilo, pues pienso que no hay mala música sólo música fuera de contexto. Por otro lado en muchas ocasiones entender una música requiere un esfuerzo por parte de quien la escucha y un conocimiento que no tenemos, por esta razón la rechazamos.

…no hay mala música sólo música fuera de contexto.

6-¿Qué opinas del panorama musical actual?

Es una buena pregunta. En mi opinión hay dos puntos claros, hoy en día hay una alta capacidad y nivel por parte de los compositores y los intérpretes. Los medios al alcance son espectaculares a nivel material y tecnológico. El nivel de producción y el acceso a ella es asombroso en cuanto a Internet, redes sociales, libros, partituras, eventos online, etc. Cualquier músico puede formarse, componer, interpretar, producir desde su casa con bastante calidad de sonido y medios. Los estudiantes, aspirantes a músicos, profesionales tienen posibilidades de relacionarse a nivel mundial con cualquier músico, profesor o institución más fácilmente que hace no demasiados años. La investigación también está en el más alto nivel como consecuencia de la comunicación y la globalización. Por todo lo anterior creo que el panorama es muy bueno.  

Pero también pienso que tenemos en la música dos grandes retos por delante. El primero es que no podemos acomodarnos ante estas facilidades que tenemos actualmente, pues exige aún más estudio y más habilidades: selección, eficacia, optimización de nuestro tiempo, concentración. Tampoco podemos dejar que todo lleve su curso, se desborde ante el campo tecnológico que se ha abierto y se pierda la esencia del hecho musical por sí mismo como manifestación artística, como patrimonio cultural, el valor de la partitura, del concierto en directo, de la experiencia sonora, de la “artesanía” paciente intrínseca a la música y a cualquier arte. Y el segundo reto que tenemos es recuperarnos de las consecuencias tan nefastas que el Covid ha tenido en cuanto a comunicación directa y contacto con el público,  así como a nivel emocional y psicológico para todos.

7-¿Crees que los currículos de educación obligatoria le otorgan a la música la importancia que merece o debería merecer en la vida y en el mundo?

Si hablamos concretamente de España desde mi punto de vista está claro que no se otorga a la música la relevancia necesaria en la educación, basándome en el resultado tras 20 años de cambios de leyes y de experiencia educativa. También entiendo que las horas lectivas son limitadas y no es fácil el reparto. Considero que lo más importante en un proyecto educativo son los objetivos y tienen que estar muy claros. A partir de aquí comienza un largo camino para decidir qué y cómo se enseña, qué contenidos también. Diría que en el terreno de la música, la base sobre la que hay que trabajar es la cultura de nuestro país, es decir los elementos de la música (ritmo, melodías, armonía, historia) desde nuestras raíces y nuestra música tradicional, el respeto por nuestro patrimonio cultural, e incluso diría que la asistencia a conciertos didácticos desde la escuela tendría que ser intensiva y obligada. Por otro lado en mi opinión todo niño tendría que tener la experiencia de tocar un instrumento musical no sólo los instrumental Orff o una flauta dulce. Esto nos lleva a otro enfoque pues a través del estudio de un instrumento se pueden aprender otras disciplinas como matemáticas, geografía, física (acústica), historia o dibujo. El hecho de que sea enseñanza general no quiere decir que en la ESO no se pueda trabajar la música en más profundidad. Por último creo que otorgar parte de las ratios a las CCAA es un error, así como dejarla como una asignatura optativa en la ESO. Para darle la relevancia que tiene, todos los alumnos en España tendrían que estudiar la música como parte de un proyecto educativo común con algún guiño a su propia Comunidad Autónoma y dedicar las mismas horas a la enseñanza musical.

…la asistencia a conciertos didácticos desde la escuela tendría que ser intensiva y obligada.

8-¿Alguna vez te has sentido tentada por la composición?

Sí, hice algunos cursos de composición cuando era muy joven y estuve vinculada en algún momento a actividades del departamento de Composición en el Conservatorio de Oviedo. He compuesto algunas obras y soy miembro de la SGAE aunque no dedico gran parte de mi tiempo a componer, es algo que me gustaría desarrollar. Estoy muy interesada en la música para cine.

Últimamente he trabajado componiendo música con el escritor Aleix Cort en la “Suite de la Terra i el Vi” para cuerdas, piano y voces. Es una obra en 6 poemas que recrea con imágenes, palabra y música el ciclo de la viña.

9-En los últimos años se está rescatando (por fin) la obra de muchas compositoras mujeres. Queda mucho trabajo por hacer en este sentido, pero ¿has descubierto obras que te hayan impresionado compuestas por mujeres a lo largo de tu trayectoria?

Excepto alguna obra de Clara Schumann, no he investigado mucho más en este terreno. Aquí en Cataluña pianistas como Ester Vela con la que tuve el gusto de trabajar, están haciendo una gran labor de investigación e interpretación en este campo de la composición femenina, por ejemplo últimamente de Narcisa Freixas.

10- Rocío ha sido mamá recientemente. ¿Es muy difícil conciliar trabajo-música y un bebé?

Se trata de diferentes etapas en la vida. En mi caso concreto me he dado cuenta de que la vida después de tener un hijo es una nueva vida y el mayor error es compararla con tu forma de vivir antes de tenerlo. Es complejo en este momento teniendo en cuenta que el bebé te necesita, el tiempo que no estás trabajando tu ilusión es estar con él y verlo crecer. Por eso aunque tengas ayuda no siempre estás cómoda lejos de él y mentalmente también hay un trabajo de adaptación a la nueva situación. Creo que se está avanzando en la conciencia de la misión que las madres tenemos por delante desde el punto de vista laboral y los padres están realizando un papel muy activo también en el cuidado de los hijos. Pero no hay duda de que si uno desea realmente mantenerse activo en su profesión, cuidar de la vida familiar y cuidar de sí mismo es necesaria una ardua gestión del tiempo.

11-¿Crees que las mujeres seguimos teniendo más difícil abrirnos camino en el terreno de la interpretación y la dirección?

Sí, creo que si hablamos de alcanzar metas y también porqué no, de visibilidad, en la dirección y en la composición es más difícil porque hay muchos factores jugando en contra para las mujeres, entre ellos la tradición y el miedo a lo desconocido. La mujer compositora o directora tiene que demostrar que puede realizar algo realmente al mismo nivel y además aportar algo diferente que resulte rentable para ser contratada. En la interpretación pienso que hay igualdad, se han abierto las puertas hace muchos años y se está consolidando. Pienso que la mujer como intérprete ha resultado interesante y diferente al hombre por ello aunque parezca paradójico a efectos de oportunidades está al mismo nivel.

La mujer compositora o directora tiene que demostrar que puede realizar algo realmente al mismo nivel y además aportar algo diferente que resulte rentable para ser contratada.

12- ¿Hasta qué punto en España está valorada la música en tu opinión? ¿Crees que se ofrecen suficientes oportunidades a la juventud musical actual?

Es difícil dar una respuesta a esta pregunta. Desde mi punto de vista, hay ciertos tipos de música, y también diría géneros de música, que no está valorados en España porque hay un gran desconocimiento y por ello se ignora el valor que puedan tener. Y esto se relaciona completamente con la importancia que se le da en la educación y en la sociedad al conocimiento de los mismos. Pero por otro lado está claro que todos escuchamos música y cada uno la vive a su manera, pues sin ella no podríamos vivir. El campo de la música es muy amplio y hay para mí una división entre lo que es la música de carácter comercial, y otros tipos de música como el jazz, el flamenco, la música tradicional, la ópera, el ballet, la música clásica y un largo etc. Tienen públicos diferentes puesto que exigen diferentes habilidades de escucha, por ejemplo a mí me gusta más una en italiano que en alemán porque la puedo entender mejor mientras la escucho. Pero hay un aspecto que a mí me preocupa más cuando voy a un concierto de música clásica o toco, y es que actualmente no hay prácticamente jóvenes o niños entre el público. Cuando reflexiono sobre esto a veces pienso que quizá ya no interesa esta música pero yendo hacia algo más profundo creo que lo que habría que fomentar es la apertura a todo tipo de música para conocer la grandiosidad de la música como arte, es como cuando viajamos o cuando probamos platos de otros países. Creo por tanto que la música está valorada sí, la que nos gusta a cada público y la que conocemos, pero habría que ampliar nuestras miras cada día y educar a los jóvenes en ello. 

Sobre la segunda cuestión de las oportunidades para los jóvenes músicos, diría que sí las hay. En mi experiencia una persona joven que quiera dedicarse a la música y vivir gracias a ella tiene que trabajar duro para encontrar su camino. Teniendo en cuenta su personalidad, sus talentos, sus preferencias puede realizarse a sí mismo con la música y sí creo que hay oportunidades para los jóvenes si están preparados musicalmente, se conocen a sí mismos y son versátiles.

13-¿Quién te ha impresionado más sobre un escenario?

Podría decir que en directo me han impresionado Maurizio Pollini, Grigori Sokolov y sin duda, András Schiff al que tuve oportunidad de escuchar muchas veces en sus conciertos de la Academia Liszt cuando estudiaba allí.

14-Tu maestro/a inolvidable o imprescindible.

En mi caso no tengo la sensación de tener un solo maestro, los 5 maestros que tuve de manera más continuada en el tiempo fueron trazando mi camino pianístico y fueron vitales en cada una de las etapas de mi aprendizaje: José A. Casas, Luís Vázquez del Fresno, Andràs Kemenes, Rita Wagner, Humberto Quagliata.

15-Un sueño musical por cumplir.

Tengo dos sueños: uno sería crear un trío de Jazz con los músicos adecuados para mí, como un proyecto musical mío, y el otro, que está al mismo nivel que el primero, sería poder hacer un tour de conciertos por diferentes partes del mundo acompañada de mi familia.

16-Tu mejor recuerdo al piano.

He tenido grandes momentos musicales cuando estudiaba en Budapest pues todo mi tiempo lo dedicaba a la música y al piano, sin distracciones de otro tipo, ni siquiera Internet en aquel tiempo… Podría decir que hay momentos en los que estás interpretando una obra y te olvidas de tu cuerpo, es como si tu cuerpo se convirtiera en sonido, desde aquel Nocturno de Chopin op.posth mencionado al principio de esta entrevista, así como otras obras que vienen a mi mente como el Concierto para piano de Schumann, Piezas Op.119 de Brahms, Sonata nº7 de Prokofiev, algunas obras de Liszt,…marcaron grandes momentos y recuerdos en mi vida pianística.

Creo que la música es producto de las experiencias del ser humano, es un medio de expresión y cada música y estilo cumple una función.

Tengo el privilegio de ser amiga de esta mujer desde la juventud. La conocí en Gijón cuando ambas íbamos a clase de piano con el profesor José Antonio Casas Seoane. Compartimos muchos tés con leche en el antiguo ‘Cafetón’ (Café de San Miguel), situado en la plazuela del mismo nombre. Allí hablábamos de música, de literatura, de cine, del amor y sus demonios. Volvimos a encontrarnos varias veces en León, en Madrid y me siento muy orgullosa de haber conocido a la chica que más me ha gustado escuchándola tocar el ‘Scherzo’ nº 2 de Chopin.  Es para mí un inmenso placer poder acercaros a su persona.


Marta Muñiz Rueda (Gijón, 1970) es escritora y músico. Ha publicado libros de poesía (El otoño es nuestro, Libro de la delicadeza), la novela Tiempo de cerezas, y los libros de cuentos 13 cuentos dementes Anna y las estrellas. Desde pequeña su vida ha estado ligada al aprendizaje y la enseñanza del piano y la composición, ya que todas las mujeres de su familia han estudiado interpretación. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo y titulada profesional de piano por los Conservatorios de Gijón y León. Como compositora puso música a poemas y textos de Miguel de Cervantes y Lope de Vega en la obra ‘Duelo de ingenios’, actuando a dúo con la soprano Ana Clara Vera Merino, estrenándose con gran éxito en la Biblioteca Pública de León. También es autora de cuatro obras de teatro musical infantil en la compañía de la que forma parte, ‘Moraleja de la candileja’. Ha participado en numerosos eventos artísticos, antologías, revistas culturales y es columnista de opinión del diario de información general La Nueva Crónica.

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