Otra forma de control

Por Irene Fidalgo López

Sección: Escriben nuestras jóvenes

Viernes, 20 de mayo. 2022

Anoche, después de tomarme un pequeño tiempo libre con una amiga que, debido a sus estudios se encuentra fuera de la ciudad haciendo su máster soñado, decidí que era una buena idea empezar un nuevo libro de lectura. Mi sorpresa no cabe en las páginas de ninguna publicación cuando, al abrir el navegador para ponerme al corriente sobre nuevos autores interesantes en el mercado, me encontré con algo que se podría catalogar muy bien de insólito: todo lo que me recomendaba el navegador eran libros sobre cómo hacer dieta. Creo que estuve una media hora buscando algo interesante entre Vegetarianos con más ciencia, Pierde grasa con comida real y El Gym y el ñam.

La respuesta que buscaba la encontré enseguida cuando, entre pantalones de corte recto de la talla 38 y 40, nuevas sombras de ojos multicromo de Lethal Cosmetics y cuadros de técnica de frotado al óleo, fui consciente, una vez más, de la trampa de las nuevas tecnologías. Cada vez que buscamos algo en el explorador, son millones de anuncios los que sabemos que nos asaltaran al día siguiente cuando abramos la pantalla de Crome. Así de una dieta saludable y cómo hacer ejercicio de manera rentable, el navegador decidió recomendarme libros sobre cómo hacer dieta. En principio, esto parece del todo inocente, y los anuncios pueden ayudarnos a encontrar ciertos productos, billetes de avión o de tren que queríamos, una nueva sartén que andábamos buscando o un autor nuevo al que descubrir. El problema es cuando los usuarios pueden ser víctimas de un hacker a través de los anuncios de las redes o cuando, y aún más problemático, las redes pueden estar involucradas en secuestros de menores para trata de blancas.

Puede parecernos una tontería, involucrados como estamos en el mundo digital que tantos beneficios nos aporta en el día a día, pero el mundo de las redes, los anuncios y la información que se rescata y se vende de los usuarios, puede resultar un mundo peligroso y caótico. ¿Cuántas veces hemos oído hablar de niñas que son secuestradas por pedófilos o tratantes a través del uso de las redes sociales o chats? México es uno de los países en la actualidad que se encuentra en nivel ámbar por las desapariciones de menores que en los últimos años han venido sufriendo a través de videojuegos o redes sociales. Ya en la Crónica, en 2017, se publicaba un aumento de los casos de menores desaparecidos, secuestrados y vendidos por el mal uso de las nuevas tecnologías de la información, y cuyo número ascendía a más de mil doscientos secuestros anuales.

El número también es alarmante en España. Más de cien secuestros al mes gracias al uso de redes sociales, chats informáticos o hackers virtuales especialmente hábiles en espiar las búsquedas de otros usuarios en la red. Sin embargo, México sigue llevándonos la delantera con la desaparición de niñas de 12 a 17 años de edad a plena luz del día para ser víctimas de tortura, abuso sexual y venta, y cuyo número sigue incrementándose cada vez más. Las niñas siempre son las que más sufren de este tipo de violencia que se extiende como una plaga desde hace unos pocos años.

Lo bueno de las redes sociales y las nuevas tecnologías también tiene otro rostro mucho más siniestro y perturbador, y, por desgracia, las mujeres seguimos siendo las víctimas favoritas de esta nueva clase de violencia.

Es más habitual de lo que nos gustaría encontrarnos con noticias de este tipo en la prensa.

Irene Fidalgo López, es una joven escritora que tras estudiar el grado en Lengua española y su literatura en la facultad de León, actualmente se encuentra cursando un Máster en Formación del profesorado. Su interés por la literatura de lo insólito la ha llevado a colaborar en las residencias de verano con el grupo GEIG de literatura de la universidad de León.

Interesada por la lectura y escritura desde una edad temprana, comenzó su andadura por el mundo literario de su ciudad natal recitando en el Ágora de la Poesía y uniéndose posteriormente al joven colectivo #PLATAFORMA, con quienes ha participado en diversas performances poéticas y en publicaciones colectivas. Además ha participado también en las antologías colectivas de escritoras leonesas dedicadas, con motivo del 8 de marzo, a diversas escritoras como Josefina Aldecoa (2019) Alfonsa de la Torre (2020) Manuela López García (2021), así como en diversos encuentros como Escritores por Ciudad Juárez – León o la celebración del Día de las Escritoras, también en León.

Recientemente ha publicado su primer poemario Tiempo en calma con la editorial Mariposa Ediciones. 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s