Carmen Hernández Montalbán: moviendo cultura desde Guadix

Por María Pizarro

Sección: Desde lugares que también existen

Miércoles, 17 de noviembre. 2021

Nuestra protagonista, Carmen Hernández Montalbán, de hoy con uno de sus libros.

Me traslado hasta la hermosa ciudad de Guadix en Granada, a la que me unen las hermanas Dori y Carmen Hernández Montalbán, escritoras las dos, geniales amigas las dos, creadoras y trabajadoras de la cultura. Pero como mi intención es volver, (cada poco regreso por algún acto en el que participan o hayan organizado) me he centrado en Carmen, aunque no puedo evitar nombrarlas a la vez.  Licenciada en Documentación y Diplomada en Biblioteconomía, ha trabajado en diferentes bibliotecas. En la actualidad es archivera en el Archivo Diocesano y Capitular de Guadix. Miembro del colectivo Sustari, formó parte de la antología Menacir: colección de poemarios y El imaginario vientre de la tierra. (La antología Menacir, me transporta a mi juventud, me sugiere tantos recuerdos, tratándose del primer libro colectivo en el que yo también participo. Sin duda son un pilar en mi vida las hermanas Hernández Montalbán. Es autora de los poemarios La luz del fin de la tierra, Los Anillos de Saturno y el más reciente Verso sobre lienzo. En colaboración con el pintor francés Paul Rey, publica el libro de microrrelatos Pictorias para leer con lupa. Colabora en el libro y exposición Art Mariage o los estados del alma dentro del festival Etnosur.  Coautora de los libros de relatos, junto a su hermana, Cuentos del viejo Wädis y Leyendas de Sulayr  y otros cuentos remotos.  Con ilustraciones de Stephen Smith, Variaciones Quijotescas, relatos inspirados en la obra cumbre de nuestra literatura. Ha recibido diferentes reconocimientos por su obra, y ha sido incluida en antologías prestigiosas. Podemos destacar el Premio Alféizar de novela 2019 por Memorias de la cautiva. Preside la Asociación para la Promoción de la Cultura “La oruga azul”

En 2020, coordinó la antología poética El vuelo de la arcilla con los poetas seleccionados en Certamen Ecoverso, y la colaboración de invitados, poemas inspirados en el cambio climático y la ecología

Entrevistada y entrevistadora en la presentación de uno de los libros de Carmen

¿Cómo te defines, Carmen, como una archivera que escribe libros o una escritora que trabaja de archivera? ¿Los hallazgos te han servido de inspiración en tus libros?

No es fácil responder a esa pregunta ya que no es, tampoco, fácil definirse. Definirse es ponerse límites, acotarse, quedarse con lo sustancial. Es difícil definir a una persona y menos a uno mismo. Pero si nos centramos en los rasgos convencionales que puedan identificarme de cara a los demás, sí. Soy una escritora que trabaja de archivera y esta circunstancia, unida a mi curiosidad por la investigación documental e histórica, me ha proporcionado felices hallazgos que me han servido de inspiración para mis escritos. Aunque como podréis suponer, no sólo los archivos son fuente de inspiración para un escritor o escritora.

Has publicado libros de poesía, relatos y novela ¿Tienes predilección por algún género literario?

Me siento más cómoda en el relato breve y en la poesía, pues son los géneros que más he experimentado. La novela para mí es un terreno poco abonado, todavía, pero es un reto y los retos me estimulan. Soy una artista un poco impaciente, con una gran capacidad de abstracción, a mi parecer, por eso me desenvuelvo mejor en los textos breves. La novela es un género que precisa el ejercicio de la paciencia, más que ningún otro, por eso últimamente me he atrevido a sumergirme en proyectos novelísticos.

 ¿Destacan en tu obra los personajes femeninos? ¿Cómo ves el papel de la mujer en la literatura actual? ¿Se verá el escritor algún día abocado a utilizar seudónimo femenino? ¿Qué opinas del seudónimo “Carmen Mola” que ocultaba a tres escritores?

Sí, desde luego, soy mujer y eso se deja ver en mis escritos, es inevitable. Creo que, en el panorama literario actual, numerosas mujeres están despuntando, cada vez más y eso es una buena señal. Aun es notable la disparidad, la presencia en los jurados de los premios, entre hombres y mujeres; todavía la nómina de premiadas es muy inferior a la de premiados; las escritoras son menos traducidas que los escritores. “De aquellos polvos, estos lodos…”, de las desigualdades del pasado -donde las mujeres tenían que firmar con seudónimo masculino- arrastramos las rémoras de sus consecuencias. La sociedad en la que vivían era muy diferente y mucho más injusta con las mujeres en todos los aspectos de la vida. Dicho esto, no estoy a favor ni me gusta ningún tipo de discriminación, ya sea “positiva” o negativa. Lo de los seudónimos en la actualidad es algo muy personal que pienso que tiene que ver más con los premios literarios o con la necesidad de mantener la identidad separada de la vida literaria.  No hay que sacrificar, por esto, la calidad literaria de una obra al género.

En 2019 ganaste el Premio Alféizar con tu primera novela Memorias de la cautiva ¿Qué significó para ti este reconocimiento, además de haber tratado un tema referente a tu tierra? Cuéntanos un poco como fue esta experiencia, y danos tu opinión sobre los premios literarios, algunos de ellos con tan mala prensa.

El premio Alfeizar fue un reconocimiento a mi primer trabajo novelístico. No lo esperaba, ya que todavía me veía y me veo insegura en este género. Me dio mucha alegría recibirlo, pues me animó a seguir ejercitándome como novelista. Las opiniones que me han llegado de los lectores son muy positivas y ese es el verdadero premio. El personaje entorno al que se desarrolla la novela, el dramaturgo Antonio Mira de Amescua, me atraía desde hace tiempo, por ser de Guadix y porque su vida viene rodeada de misterio desde su nacimiento. Tener la posibilidad de recrear el ambiente del Guadix del siglo de Oro y esbozar la figura de un paisano tan olvidado por la historia de la literatura, a pesar de que fue tan prolífico y admirado en su tiempo, ha sido enriquecedor para mí como escritora y como investigadora.

En cuanto a los premios literarios; es indudable que ayudan a impulsar y hacer visibles a los galardonados, que no son más o menos buenos que los finalistas. Ganar un premio literario depende de muchos factores, unos más legítimos y otros menos. Hay premios que tienen un tinte más comercial; otros que tienen en cuenta si el autor ha recibido ya otros premios, digamos que no se mojan demasiado… y estoy casi segura de que no se leen a la totalidad de los participantes. Otras veces el jurado no está a la altura… no sé. No hay que otorgarles más importancia de la que tienen.

Estás totalmente implicada en promocionar la cultura en tu comarca. ¿Cuánto tiempo llevas trabajando en la Asociación para la promoción de la Cultura y el Arte “La Oruga azul”? ¿Qué actividades han sido las más gratificantes? Por supuesto no dejes de contar a nuestras lectoras y lectores sobre las revistas electrónicas Hebra y Absolem.

Nuestra asociación se constituyó en el 2013 ¡Hace ya ocho años, cómo pasa el tiempo! Somos una de las asociaciones culturales más activas de Guadix y Comarca. Hemos realizado numerosos proyectos culturales relacionados con la literatura, las artes escénicas y la promoción de la lectura. En todas las actividades han participado artistas accitanos y foráneos: obras de teatro, publicación de antologías, organización de lecturas, recitales, cuentacuentos, talleres, visitas guiadas. Si tuviera que destacar alguna sería sin duda la publicación de la revista Absolem que nació paralela a la creación de la asociación. La revista ha unido a gran cantidad de sensibilidades, escritores y artistas de otros campos o simplemente personas que han querido unirse a nosotros haciendo una fotografía, un diseño, una canción, etc. ya somos una familia. Absolem es una revista digital, temática, de periodicidad mensual. Cada número está dedicado a un tema que sirve de inspiración a los participantes. Con motivo de la revista hemos organizado encuentros en los que hemos tenido ocasión de conocernos e intercambiar impresiones. La revista Hebra es algo parecido a Absolem, pero exclusivamente literaria, de la que sólo se han publicado algunos números. Se llamó así porque todas las colaboraciones comenzaban con una frase que servía para enhebrar el texto o poema.

Cuéntanos, para despedirnos, sobre tu último libro Verso sobre lienzo ¿Como ha sido la construcción de estos poemas, basados en obras de arte? Justamente, me viene al recuerdo un libro tuyo maravilloso Pictorias para leer con lupa.

Carmen en Verso sobre lienzo

Verso sobre lienzo es mi último poemario, escrito durante los primeros días de la pandemia del coronavirus. Hace tiempo que lo tenía en mente, escribir poesía inspirándome en pinturas universales; obras que por alguna razón me conmovieran. Algunos de estos cuadros los tenía claros, pinturas muy conocidas como La Gioconda, Los fusilamientos del 3 de mayo, El Guernica o La persistencia de la memoria de Salvador Dalí; otras eran los autores o autoras los que me interesaban y estuve explorando sus obras hasta dar con aquella que me inspirara el poema: Frida Kalho, Van Gogh, Edvard Munch, Artemisia Gentileschi o El Bosco; otros ni los conocía, o los conocía poco. He querido que las pintoras estuvieran presentes en la obra y eso me ha llevado a documentarme y conocerlas más. Ha sido muy gratificante para mí la construcción de este poemario y he aprendido mucho.

Es fascinante el poder evocador de las imágenes. Siempre me ha interesado este diálogo entre las diferentes disciplinas artísticas, que utilizan lenguajes diferentes para expresar. Ya lo había experimentado con la poesía y la fotografía en el proyecto Art Mariage o los estados del alma en el que participé con mi hermana Dora y el periodista y fotógrafo, Jorge Pastor. Y anteriormente con el microrrelato y la pintura, junto al pintor francés, Paul Rey con Pictorias para leer con lupa.

Eres un alma inquieta, así que seguro que estás inmersa en nuevos proyectos. ¿Nos puedes adelantar algo?

 Siempre estoy enfrascada en algo, es verdad. Estoy dando los últimos retoques a una novela corta, histórica, ambientada en la Guerra de la Independencia española. Una historia basada en un hecho real, a caballo entre Guadix y el sur de Francia.

Carmen firmando libros.

BLOG PERSONAL

https://carmenhernandezmontalban.blogspot.com/

BLOG ESGRIMIENDO LA PLUMA

https://carmenydorahernandez.blogspot.com/

PARA LEER LA REVISTA ABSOLEM

https://laorugazl.blogspot.com/


María Pizarro (Córdoba). España

Poeta y actriz.

Licenciada en Arte Dramático y Experta Universitaria en Criminología, dedica al trabajo actoral y a la poesía mucho del tiempo que le deja libre el ejercicio de su trabajo habitual

Entre su obra poética podemos encontrar parte de sus versos publicados en Caja de retratos (Ed. Detorres, 2017), Miembro fantasma  (Editores Florentinos, 2015) y Lyrica 75 (Ed. Fragua de metáforas, 2011), así como en diversas antologías y revistas digitales con las que colabora tanto en España como en América. Miembro fantasma, cuenta con una edición bilingüe árabe-español, que fue presentada en la 1ª Feria del Libro Hispanoárabe, organizado por el Circulo CIHAR, y recibió el galardón Solienses 2016, que premia el mejor libro editado en el año anterior.

Le gusta mostrar su poesía desde la oralidad a través de numerosos recitales por todo la geografía española, como las diferentes ediciones de Cosmopoética (el festival literario y artístico que se viene celebrando anualmente en Córdoba, España, desde 2004), en las que combina su faceta poética con la de actriz.

Actualmente coordina el Festival de poesía y arte “Grito de Mujer” y su correspondiente antología digital “Quejío, Córdoba con Grito de Mujer”.

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